Qué necesitamos entender
Cuéntanos qué tipo de organización lo usaría, cuántas funciones o perfiles participan y cómo gestionáis hoy contactos, citas, estados y tareas. Indica qué información debe conservarse y qué herramientas ya utilizáis. No envíes datos personales de clientes ni credenciales. Con ejemplos anónimos del flujo podemos revisar el encaje inicial sin acceder a información sensible.
Cómo valoramos el encaje
Contrastamos el caso con las funciones disponibles en la fase actual de Simplifica y separamos configuración, adaptación y necesidades que requerirían otro tipo de desarrollo. Un CRM encaja si mejora la continuidad del trabajo y reduce duplicidades sin obligar al equipo a mantener más pasos. Si una hoja sencilla u otra herramienta cubre mejor el caso, también es importante detectarlo.
Qué sucede tras el formulario
Revisaremos el sector, el objetivo y la intención seleccionada. La respuesta puede incluir preguntas adicionales o una propuesta para ver el flujo con más detalle. Antes de hablar de implantación hay que acordar qué datos entrarían, cómo se usarían y quién validaría el proceso. El formulario abre WhatsApp con el mensaje preparado y no sustituye esa revisión previa.
¿Hace falta tener definido todo el CRM antes de contactar?
No. Es más útil traer dos o tres situaciones reales: cómo entra un contacto, cómo cambia de estado y qué seguimiento necesita. Con eso se puede detectar qué parte requiere configuración, cuál necesita aclararse y si Simplifica es una base razonable para continuar la conversación.