Antes de enviar el mensaje
Indica, si la tienes, la dirección de la web actual, el servicio que te interesa, quién utilizará la solución y qué está fallando o consume demasiado tiempo. También ayuda saber si existe una fecha relevante y qué partes dependen de otros proveedores. No envíes contraseñas, accesos ni datos sensibles por el formulario o por WhatsApp; si fueran necesarios, acordaremos un canal adecuado después.
Cómo revisamos cada consulta
Leemos el contexto, comprobamos si la necesidad corresponde a nuestros servicios y distinguimos entre una incidencia, una mejora concreta y un proyecto nuevo. Cuando faltan datos, hacemos preguntas antes de proponer trabajo. La primera recomendación puede ser una revisión técnica, una conversación de alcance o la consulta de una página de servicio. Preferimos reconocer pronto cuando otra vía encaja mejor.
Qué ocurre después
La respuesta inicial busca confirmar que hemos entendido el caso y proponer el siguiente paso útil. Dependiendo de la consulta, podemos pedir ejemplos, acceso temporal más adelante o una reunión breve. Antes de cualquier ejecución se concreta el alcance, los entregables y las responsabilidades. Puedes usar el formulario general para servicios o los formularios específicos si tu consulta es sobre uno de nuestros productos.
¿Qué pasa si todavía no sé qué tecnología o servicio necesito?
No es un problema. Describe el objetivo con tus palabras: por ejemplo, captar búsquedas locales, actualizar una web sin riesgos, sustituir una tarea manual o centralizar información de clientes. A partir de ese contexto podremos indicarte qué opción merece estudiarse y qué información faltaría para tomar una decisión responsable.